Aunque aún queda mucho por aprender en torno al Coronavirus, es importante mantenernos apegados a las actualizaciones diarias que realiza la Organización Mundial de la Salud, pues son ellos quienes recopilan la información del comportamiento y hábitos de propagación del virus en el mundo entero, pudiendo deducir rápidamente cuál es el resultado y compartirlo con la sociedad para la prevención del mismo.

Sin embargo, desde el brote del virus en Noviembre de 2019, se ha visto el incremento de contagios y fatalidades en personas mayores o con afecciones de salud previas al contagio, como lo son: asma, diabetes, hipertensión o problemas cardiovasculares. Si bien es cierto esto no es una característica esencial de la población más vulnerable, si es una constante que se ha presentado en la mayoría de los casos, por lo que la OMS mantiene como recomendación que la mejor prevención es el aislamiento social y la higienización de las manos con agua y jabón.

Por eso, es posible que algunas afecciones puedan confundirse, por lo que se recomienda tener presentes los síntomas propios de la patología sufrida e identificar los nuevos relativos al covid-19, que pudiesen ser los siguientes:

No olvides que de presentar estos síntomas de una manera no habitual debes llamar a salud pública a través de la línea dispuesta para esto:

Como bien sabemos se acerca la temporada más fresca y húmeda del año. Ese momento en el que la temperatura empieza a descender y en algunos casos hasta podemos usar nuestros mejores abrigos! Sin embargo, estas fechas traen consigo algunos detalles que a veces olvidamos en nuestro hogar: revisar desagües o filtraciones, drenaje de las plantas, humedad en los clósets, etc.

Particularmente el tema humedad en los clósets es el que puede abarcar más tiempo en solucionar dentro de nuestra vivienda… y el que más consecuencias puede traernos. Una de ellas definitivamente es la proliferación de polillas… estas pequeñas larvas que adoran la humedad, la tela, los muebles de madera y hasta los libros! Por eso, hoy te dejamos unos simples consejos que te ayudarán a prevenir la aparición de estos insectos.

  1. Mantener tu ropa sucia alejada del clóset:

Las polillas adoran la ropa húmeda, sucia, manchada o vieja, por lo que es extremadamente recomendable que la ropa en estas condiciones no se encuentre dentro del clóset, pues será presa fácil para la proliferación de estos insectos.

  1. Limpiar tu clóset por completo al menos 03 veces al año:

La humedad puede aparecer de un día para otro, por eso es importante que chequees tu closet con frecuencia y hasta puedas sacar todas las pertenencias de él para realizar una limpieza profunda con cierta frecuencia.

  1. Utilizar esencias naturales:

A estos insectos les molestan los olores fuertes, por lo que limpiar con vinagre (un desinfectante natural) puede ser la mejor solución. Adicional, puedes colocar en fundas de tela conchas de naranja y limón, lavanda y clavos de olor.

  1. El cedro:

Como consejo final, al terminar de limpiar e higienizar tu clóset, prueba dejando en fundas de tela en distintos espacios de tu clóset, pequeños trozos de cedro para que el olor del mismo las repela. Tip: si no consigues cedro fácilmente, puedes usar los desechos del sacapuntas en una fundita de tela o un calcetín.

Recuerda que estos consejos son para prevenir la aparición de estos insectos en temporadas húmedas y frescas, más que para erradicarlos cuando ya se encuentran en tu clóset, por lo que si la situación es esta última, te recomendamos contactar especialistas en fumigación! Será mucho más efectiva esta acción.

Todos sabemos que vivimos en un país cercano a la línea del ecuador y ubicado en el caribe, por lo que las temperaturas durante el verano pueden incrementar fácilmente sin darnos cuenta tan rápido de estos cambios.

Estas temperaturas elevadas producen las conocidas sequías (cuándo en el mismo período no ocurren lluvias), generando un ciclo que desmejora la tierra y por consiguiente las plantas de nuestro jardín. Sin embargo, año tras año entramos en la encrucijada de: riego mi jardín durante la sequía o no riego y preservo el agua? Durante este período podemos considerar los siguientes consejos para conservar el vital líquido y así mantener en buen estado nuestro jardín:

CONTROL DE RIEGO: controlar la forma en como vertemos el agua sobre nuestras plantas puede ser una de las formas más eficaces de evitar desperdiciarla. Si nuestro jardín es pequeño o floral, colocar una manguera con ciertos orificios sobre ella y adaptarla a un envase de galón lleno de agua, puede hacer el riego por goteo mucho mas eficaz de lo que pensábamos. Por supuesto que cada jardín tiene sus propias dimensiones y especificaciones, por lo que deberás pensar en ajustar tu sistema de la mejor forma posible para el tuyo!

HORARIO DE RIEGO: nunca será errado el riego nocturno! Incluso es una de las mejores horas, pues en ausencia de sol, la planta se mantiene más hidratada evitando la evaporación del agua que cae sobre ella y la tierra donde se encuentra. En cambio, si hacemos el riego a primera hora en la mañana, el agua se evaporará antes de mediodía, dejando la planta a mitad de horas húmedas versus la cantidad de horas obtenidas con el riego nocturno.

SUSTRATO: muchas personas piensan que cambiar la tierra dónde tenemos sembrado el jardín puede ser muy costoso, pero una inversión bastante simple puede solucionarnos esta preocupación. El coco guayado colocado en la base de la planta mantendrá la humedad en la tierra en un 40% más, conservando de mejor manera a la planta y la tierra sobre la cual ha sido sembrada.

Unirnos y promover la conservación del planeta y en especial del agua durante la sequía es una acción que parte de cada uno de nosotros y podemos replicarla con nuestra familia. Realizar pequeñas acciones como las sugeridas acá podrían ayudar como un granito de arena al cambio que cómo sociedad debemos implementar en pro de la conservación del medio ambiente.

Aprovecha esta tribuna y cuéntanos: ¿Qué otras ideas has usado y han sido efectivas para la conservación del agua y la ayuda al planeta?

Te esperamos en los comentarios!

¡Que tortura!

Saber que el recibo de luz está por llegar y estar full de ansias por saber si aumentó? si disminuyó? si se mantuvo el consumo? Es una sensación que se repite con frecuencia pero una manera de mantenernos más ecuánimes es saber que damos pasos en pro de disminuir el consumo energético, que se verá reflejado en la disminución de la facturación mes a mes.

Sabemos que, en promedio, dentro de los gastos del hogar la factura por electricidad representa entre el 10-20%, dependiendo de cada dinámica hogar – familia, por lo que disminuirla a la porción mas baja significaría unos buenos pesos de ahorro, aunado a la ayuda que significaría para el planeta y su conservación!

Dentro de los consejos mas prácticos, podemos disminuir la facturación de este servicio cuando:

Cambiamos los bombillos de luz habitual (amarillos de alto consumo) por luz LED o BLANCA de bajo consumo. Aunque estos últimos tienden a ser un poco más costosos, su precio se ve recuperado en la cantidad de horas útiles de los mismos (entre 8000 y 10000 horas de vida).

Desconectamos siempre que podamos los equipos eléctricos que usamos a diario en casa. Claramente no se desconectará la nevera, pero si podríamos hacerlo con equipos como las pc portátiles, lavadoras, televisores de poco uso, microondas, entre otros.

Apagamos las luces de las áreas que no usamos. Por supuesto que dejar nuestra casa a oscuras en la parte externa durante la noche no es la mejor idea, pero dar un recorrido antes de dormir para confirmar que los bombillos estén apagados puede ayudarnos a disminuir la facturación a final de mes.

¿Que otro consejo nos recomendarías para compartirlo con la comunidad?

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